Ford Mustang Boss 302 Laguna Seca 2012. Pasión por las carreras

Ford Mustang Boss 302 2012

Ford Mustang Boss 302 2012

Basado en la estructura del GT 2011, el resucitado Boss será una versión limitada conocida con el nombre de Laguna Seca, apodo que evoca aquel emotivo momento de gloria vivido por la marca de la mano del automovilista americano.

Con esta actualización parece que Ford encuentra el vellocino dorado al mejorar lo que hasta ahora parecía inmejorable, el modelo GT versión 2011, que es considerado uno de los representantes más sobresalientes del linaje debido a sus enormes prestaciones tanto en la calle como en pistas de carreras aficionadas.

De acuerdo con Derrick Kuzak, vicepresidente del grupo de Desarrollo Global de Productos, la decisión de construir un nuevo modelo Boss no se tomó a la ligera, por ello se tardó tantos años en iniciar el proyecto. “Esperamos a que todo el equipo Ford sintiera que era el momento, que se determinara como grupo que estaban dadas las condiciones al contar con los ingredientes necesarios como es el Mustang GT 2011, modelo que presta su imagen y desempeño para ensamblar al digno sucesor del original Boss 302, éxito rotundo de la década de los 60”, describe el ejecutivo.

“El Boss 302 no es un cúmulo de piezas opcionales que un propietario del GT pueda comprar en una tienda de la marca, se trata de un Mustang rediseñado por los cuatro costados con sistemas especiales para convertir a un buen conductor en uno sobresaliente y a un gran piloto en uno sin igual”, comparte con la prensa especializada David Pericak, ingeniero jefe de Mustang.

Por su parte, Mark Fields, presidente de Ford de la Américas, señala que con el lanzamiento de este vehículo Ford pone a la disposición de los aficionados a los deportes motorizados una versión lista para las carreras que también puede ser usado en las labores hogareñas. “A pesar de que este vehículo de serie está ideado para conducción en la ciudad, estamos seguros de que el Laguna Seca no está destinado a compradores Mustang que simplemente quieren una conducción diaria estimulante, sino que será un coche de carreras construido en fábricas de autos masivos para pilotos de calle que deben alternar su vida diaria con la pasión de la velocidad”, complementa Fields.

Bajo el capó del deportivo Mustang 302 se encuentra un motor V8 de 5,0 litros que entrega 444 caballos de fuerza, 32 jamelgos adicionales a la versión GT 2011. Para lograr este incremento de potencia, entre otras reformas, se modificó la carrocería en el área destinada a las tomas de aire y se optó por válvulas de apertura variable. Para dar movimiento al atlético Ford, el vehículo se proveyó con una transmisión manual de seis velocidades de relación cerrada y embrague rediseñado que muestra materiales de fricción más resistentes que el acoplado en el modelo gran turismo.

El Boss 302 requirió de modificaciones en la dirección electrónica, los sistemas de tracción y estabilidad y por supuesto en la suspensión que ahora se ve más baja y firme que la mostrada en el GT actual. 248 kilómetros por hora es la velocidad máxima que registra el vehículo, por lo que necesita frenos profesionales Brembo para detener a la vorágine máquina enllantada.

A pesar de que adopta el cuerpo del GT, el 302 registra cambios en su exterior, sutiles pero inconfundibles, rescatando elementos del Boss 1969 pero de una manera contemporánea. Su paleta de colores es bastante variada, va desde el azul metalizado hasta el blanco, naranja, rojo y amarillo con un panel en el techo pintado de negro o blanco, contraste de tonalidades que hace recordar a un representante ‘tuning’. Al frente se percibe un rostro agresivo y dominante gracias a las nuevas fascias y parrilla que esta vez muestra los espacios de los faros de niebla taponados. En la parte trasera todo es casi igual, ya que estrena un largo ‘spoiler’ que ayuda con el agarre y la aerodinámica del vertiginoso Mustang.

Al contrario de lo visto en el físico del auto, en el interior todo es diferente a todo a lo que nos tiene acostumbrado el GT. Lo que salta a la vista es la eliminación de los asientos traseros, herencia directa del mundo de las competencias deportivas. En su lugar se colocó un soporte en forma de equis pintada de rojo que resalta sobre el tapizado oscuro y mejora la rigidez torsional en el chasis. Equipa asientos Recaro y muestra un acabado metálico, más bien negruzco, en el tablero, puertas y relojes instrumentales. En fin, echarle un ojo por dentro al Mustang 302 es transportarse a los finos asfaltados de carrera o a los rudos caminos irregulares que buscan los entusiastas del mundo rally.

“Estamos claros de que el 302 Laguna Seca 2012 no es un auto para todos, ya que es rígido, no tiene asiento trasero y el paquete aerodinámico está diseñado para la carga aerodinámica no de exhibición. Es un vehículo pensado en los corredores Mustang ‘hard-core’ que quieren una máquina que tenga lo mejor de dos mundos, velocidad y funcionabilidad”, concluye Pericak.