El Hijo del Perro Aguayo, se cumplen dos años de su fallecimiento

El Hijo del Perro Aguayo fue uno de los máximos exponentes de la lucha libre moderna

Un 21 de marzo pero del 2015, uno de los máximos exponentes de la lucha libre mexicana en la época moderna, El Hijo del perro Aguayo perdió la vida mientras luchaba en el Auditorio de Tijuana, en esa ocasión hacía pareja con Manik para enfrentar a Rey Mysterio y Extreme Tiger, cuando se disputaba la primera caída, el Perro Aguayo Jr recibió unas patadas voladoras por parte de Mysterio, las que le causaron una fuerte caída al luchador, quien al pegar con las cuerdas perdió el conocimiento y el desenlace fue fatal.

El ídolo mexicano fue trasladado a un nosocomio, donde intentaron reanimarlo pero sin éxito, oficialmente a la 1 de la mañana hora del pacifico Pedro Aguayo Ramírez fue declarado muerto y la causa oficial fue un traumatismo cervical.

Aquella noche la lucha libre mundial perdió a uno de sus grandes referentes, quien perdió la vida a los 35 años de edad.

El Hijo del Perro Aguayo hizo su debut como profesional en 1995, con apenas 15 años cumplidos y lo hizo en la empresa mexicana AAA ( Asistencia Asesoría y Administración), donde estuvo durante ocho años, en los que ganó sus primeros campeonatos, destacando el Campeonato Nacional de parejas, a lado de su padre, el legendario Perro Aguayo.

En 2003 Pedro abandonó la AAA para unirse al CMLL (Consejo Mundial de Lucha Libre) y fue donde logró consagrarse como uno de las máximas figuras de la popular lucha libre, fundó a “Los Perros del Mal” facción que se convirtió en la más dominante del paìs, en el CMLL, El Hijo del Perro Aguayo consiguió el Campeonato Mundial de Tríos y los torneos Gran Alternativa y “La leyenda de plata”, además de que le quitó la cabellera a luchadores de la talla de Universo 2000, Mascara Año 2000, Cien Caras y Hector Garza.

Después cinco años en el CMLL, El Hijo del Perro Aguayo fundó su propia empresa llamada “Perros del Mal” y dos años después regresó a AAA, donde vivió sus últimos cinco años de carrera, en los cuales ganó la cabellera del Cibernético y se siguió consagrando como uno de los mejores rudos de la historia.

Tras su trágico fallecimiento, El Hijo del Perro Aguayo fue incluido en el Salón de la Fama AAA en un merecido homenaje, su leyenda fue inmortalizada de manera emotiva y merecida.