Consigue un look veraniego sin perder la elegancia

Pareja embarcadero verano

Cuando llega el verano las emociones se ponen a flor de piel, la ropa empieza a sobrar y nos acostumbramos a ver más expuestos los cuerpos de nuestro entorno. Aunque a veces, las buenas recomendaciones de estilo quedan aparcadas en el periodo vacacional por falta de coherencia en la combinación de prendas, dando lugar a outfits poco equilibrados que merman nuestro atractivo.

A continuación te acercamos varios consejos que harán de tu look veraniego el más envidiado por tus amigos y mejor considerado por las mujeres.

  1. Prepara tu cuerpo: En verano es necesario deshacerse de toda esta grasa que se ha acumulado en tu abdomen durante el invierno. Ya no necesitas ”abrigo”, por lo que dos meses de ejercicio moderado y dieta te ayudarán a entrar en la temporada estival con el mejor aspecto posible.
  2. Tomar el sol  mejora tu aspecto: Antes de sacar del armario las prendas claras, es necesario que nuestra piel adquiera un tono más tostado para que el contraste sea favorecedor. Si no has tenido tiempo de ir a la piscina o la playa, puedes utilizar cremas auto bronceadoras para conseguirlo. Eso sí, atiende bien a sus instrucciones porque no todas funcionan igual.
  3. Zapatos: En verano es mejor abandonar los tradicionales zapatos de cordones por otros más cómodos y frescos. Los mocasines y/o zapatos náuticos están más recomendados para estas ocasiones, si bien su uso sólo está recomendado para las horas de sol.
  4. Shorts: Es imposible no recurrir al pantalón corto en verano. No obstante, es preferible el uso de tejidos como el lino o de hilo de algodón al de otros más deportivos si queremos dar una buena impresión a nuestro entorno.
  5. Calcetines: Lo ideal es no llevarlos, pero como sabemos que en ocasiones es imposible debido a la transpiración de la piel y el material del calzado, lo más recomendable es utilizar los ”tobilleros” en vez de los que llegan hasta la mitad de la pierna.Y están prohibidos terminantemente con sandalias.
  6. Accesorios: En verano es normal desproveerse de los accesorios que llevamos durante el resto del año. Anillos, pulseras y correas de piel pueden interactuar con tu sudor y resultar artículos molestos y antihigiénicos. Disminuye su número y conseguirás transmitir un aspecto más ‘casual‘.
  7. Sombreros: El verano es las estación donde más necesitamos protegernos de los rayos del sol, ya no sólo por nuestra piel, sino porque la exposición continuada al solo puede provocarnos mareos y malestar corporal. Aprovecha y saca del armario ese gorro de mimbre que tienes olvidado, pues será el mejor compañero para esta temporada.