Cómo manejar tus compras compulsivas

Cómo manejar tus compras compulsivas

La terapia de las compras puede ser nuestra favorita, pero a la hora de gastar podemos perder más de lo que obtenemos. Aprende a manejar tus compras compulsivas.

Nadie niega que comprar un bolso, par de zapatos o joyería no nos levante el ánimo cuando nos sentimos mal, pero esta dependencia puede llegar a afectar nuestra economía de manera significativa.

Lo que comienza como algo para animarte cuando tienes una crisis puede convertirse en una escusa para llenar cualquier tipo de vacío. Puedes comprar cosas si estás aburrida, te sientes insegura, ansiosa. Con un giro a lo anterior incluso puede ser una escusa en caso de que algo salga bien y quieras celebrar o crees que te lo ganaste.

Si te sientes deprimida o ansiosa después de comprar, si regresas más artículos de los que mantienes, si te encuentras justificando tus acciones, si escondes la evidencia para que no te regañen o tienes cosas en tu guardarropa que no recuerdas haber comprado; estos consejos son para ti.

  • Cancela tus suscripciones de revistas, tiendas de ropa o páginas de diseñados. La idea es alejarte de la tentación y todos esos estimulantes visuales. Si no lo ves, no lo consumes.
  • Pide a tu familia y amigos que te exijan ser responsable cuando la situación se presente.
  • Identifica lo que activa estos impulsos y descubre una manera diferente de lidiar con esas emociones.
  • Maneja un presupuesto y aparta una cantidad para este tipo de gastos. Esto ayudará a que te consientas de una manera controlada.
  • Deja tus tarjetas de crédito en la casa si piensas ir de compras. Es probable que quieras gastar menos si pagas en efectivo.
  • No guardes la información de tu tarjeta de crédito en sitios de compra en la web. El más fácil gastar cuando solo tienes que presionar un click.

Medita sobre tus compras de ahora en adelante, si hay algo que quieres piensa primero si realmente lo necesitas y si vale la pena. Ahorra dinero para gastar en cosas que en realidad te hagan feliz en vez de distraerte con pequeñas cosas. Es un compromiso que con el tiempo trae buenos resultados.