El fanatismo deportivo arriesga la amistad

Hay temas espinosos que pueden poner a prueba una relación de amistad, por muy sólida que esta sea, uno de ellos, el deporte.

Hay un precepto que asegura que la religión y la política son temas que conviene no tocar en una reunión. En el caso de la amistad, podría agregarse a esa lista, el deporte. Este suele generar el denominado fanatismo deportivo por un equipo en particular, especialmente en competiciones importantes.

Existen infinidad de casos de amigos, con una relación cercana desde la infancia o la juventud, que han terminado de un día para el otro a raíz de una discusión por pertenecer a dos equipos deportivos opuestos. En fin, el fanatismo deportivo arriesga la amistad.

Es necesario tener en claro que las pasiones son difíciles de controlar, y el deporte es una verdadera pasión para muchos hombres, y cada vez para más mujeres. Se trata de un sentimiento que quien no lo experimenta, no lo puede entender en los demás, e incluso puede parecer irracional, pero que arriesga la amistad.

Por estas razones, lo más recomendable, con el fin de preservar una amistad importante, es no hablar del tema, y mucho menos si uno de los equipos está pasando un mal momento en un campeonato. Después, no será necesario arrepentirse.