Las 10 cosas que tienes que hacer en tus veintes

Hay crisis, subidas y bajadas pero los veintes son una gran etapa de vida, descubre qué es lo que tienes que hacer para disfrutarla aún más

Los veintes son una década maravillosa, llena de subidas y bajadas, es verdad, pero maravillosa. Es un tiempo de caos y cambio así que ajústate el cinturón y dale con todo a estas 10 cosas que tienes que hacer en tus 20’s (lo agradecerás cuando llegues al tercer piso).

  1. Duerme lo suficiente. Sí, sabemos que entre la Universidad, el trabajo y la fiesta es difícil dormir 8 horas diarias pero, ¿qué tal 6? Dormir mal provoca hambre en exceso, agotamiento, envejecimiento prematuro, menor concentración y mayor riesgo de padecer cáncer.
  2. Haz el ridículo. Párate frente a todos en la fiesta y baila como te de la gana. Total, ¿qué es lo peor que puede pasar?
  3. Una palabra: Springbreak. Te lo mereces. Sol, arena, mar y uno que otro exceso (solo uno que otro).
  4. Aviéntate en paracaídas. O del Bungee o vuela en ultraligero. En pocas palabras, haz algo extremo. Y vence tu miedo. Si no lo haces en tus veintes, el miedo crece.
  5. Prueba de todos colores y de todos sabores. Explora tu sexualidad pero ¡protégete!
  6. Hazte un tatuaje. Pero por Dios no te tatúes el nombre de tu ex. Elige a un profesional y diviértete con la tinta.
  7. Deja que te rompan el corazón. Recuerda, “Los corazones rotos se curan. Los corazones protegidos acaban convertidos en piedra”.
  8. Prueba un dieta (y luego rómpela). Es verdad que un buen régimen alimenticio podrá hacerte ver espectacular en tus 30’s pero no exageres, ¡eres mucho más delgada de lo que crees!
  9. Aléjate de quien te amarga la vida. Puede ser tu novio y quizá te rompa el corazón (pero ya hablamos de eso). Quizá se trate de una amiga o incluso de un familiar. Busca paz, siempre. Vete de esa relación, de la ciudad, del país.
  10. Viaja, viaja mucho. Nada te dará mejor perspectiva que conocer otras culturas. Aprende y evoluciona.

Pero, sobre todo, cree en ti y sigue tus sueños. Nada es más triste que el “hubiera”. Disfruta tus veintes.