Microdermoabrasión: justo lo que necesitas para tener una piel nueva y joven

Un procedimiento no invasivo que sirve para cualquier tipo de piel

La microdermoabrasión es un procedimiento no químico y no invasivo que, mediante el rociado de microcristales, elimina la capa más externa de células secas y muertas de la piel para dar lugar a una piel más joven, suave y limpia.

Esta técnica es menos agresiva que la dermoabrasión, por lo que no necesita medicina anestésica. Dicho más fácilmente: Es una exfoliación que rejuvenece y deja la piel más suave y brillante.

 ¿Cuándo se utiliza dermabrasión o microdermoabrasión?

 La dermoabrasión fue desarrollada para mejorar las cicatrices del acné, las marcas de la viruela, y las cicatrices de accidentes o enfermedades. Es la extirpación de las capas cutáneas superiores. Es un tipo de cirugía de alisamiento de la piel y ésta se lleva a cabo usando anestesia local, por lo que el paciente permanece despierto durante el procedimiento.

No es eficaz en el tratamiento de defectos congénitos de la piel, la mayoría de los lunares, marcas de nacimiento pigmentadas o cicatrices causadas por quemaduras, y generalmente sólo es segura para personas con piel clara. Para las personas con piel más oscura, la dermoabrasión puede provocar en cicatrices o decoloración.

La microdermoabrasión, en cambio, puede usarse en todos los tipos de piel, sin importar su color. Hace cambios sutiles que no afectan negativamente y tampoco deja cicatrices. Eso sí, no es un tratamiento milagro: no es eficaz para problemas más profundos como cicatrices, estrías, arrugas o cicatrices de acné profundo.

Con la microdermoabrasión hay menos tiempo de inactividad que con la dermoabrasión: si bien la piel queda temporalmente de color rosado después de su tratamiento, ésta se recupera completamente en sólo 24 horas, lo que puede ayudar a aquellas personas que no se pueden tomar “tiempo de inactividad” para la curación. Además no requiere cirugía ni anestésicos.

El médico utilizará un instrumento de alta velocidad con una rueda abrasiva o un cepillo para eliminar las capas externas de la piel y mejorar cualquier irregularidad en la superficie de la piel. Suena complicado o doloroso, pero el procedimiento es sumamente simple y efectivo.

¿Te animas a probarlo?