Elabora tus propias mascarillas, identifica tu tipo de piel

Cada piel tiene sus necesidades, bien sea de nutrición, de hidratación, de astringencia, de limpieza y variarán según sean pieles grasas o secas.

Es importante que tengas claro lo que te puede proporcionar cada una de las mascarillas que te presentaremos y que realices previamente una prueba en tu brazo, para evitar posibles reacciones.

PARA PIEL SECA:

  • Mascarilla de aguacate y aceite de almendras: Utiliza medio aguacate maduro, tritúralo con un tenedor y agrega dos cucharaditas de aceite de almendras. Puedes sustituir el aceite de almendras por aceite mineral (aceite de bebé). Aplícala por todo el rostro y déjala durante 20 minutos. Retira con agua tibia.
  • Mascarilla de aceite de coco y oliva: Mezcla dos cucharadas de aceite de coco extra virgen con una cucharada de aceite de oliva. Esparce sobre el rostro y deja reposar por 20 minutos. Retira con agua tibia. Esta mascarilla hidrata y limpia suavemente los poros.

PARA TODO TIPO DE PIEL:

  • Mascarilla de papaya: Corta una rebanada de papaya, remueve las semillas y la pulpa. Frota delicadamente la piel de la papaya sobre tu rostro, enfocándote en las líneas alrededor de los ojos y la boca. Deja secar durante 20 minutos y enjuaga con agua tibia. Las enzimas de esta fruta ayudan a reparar el daño hecho por el sol, hidrata las líneas de expresión disminuyéndolas y hará que tu cutis luzca radiante.
  • Mascarilla de miel y vinagre de manzana: Mezcla dos cucharadas de miel con un cuarto de cucharadita de vinagre de sidra de manzana (no funciona con otro tipo de vinagre; incluso puedes irritar tu piel). Colócala sobre la cara y deja durante 20 minutos. Retira con agua tibia y luego enjuaga con agua fría. Sanará, hidratará y balanceará el PH de tu piel.

PARA PIEL GRASA:

  • Mascarilla de sandía: Toma una rebanada de sandía, retira la pulpa y semillas. Sólo debe quedarte la parte blanca adherida a la piel. Presiona la piel sobre la piel de tu rostro y déjala secar durante 20 minutos. Retira con agua fría. La sandía funciona como un tónico natural.

PARA PIELES CANSADAS:

  • Mascarilla de avena: A media taza de agua caliente (no hirviendo) agrega 1/3 de taza de avena. Deja reposar y luego añade dos cucharadas de yogur natural sin azúcar, dos cucharadas de miel y una clara de huevo. Mezcla y esparce sobre tu cara una capa delgada. Déjala durante 15 minutos y enjuaga con agua fría.

PARA LIMPIAR POROS Y ELIMINAR ESPINILLAS:

  • Mascarilla de aceites esenciales: Aunque parezca paradójico, es posible limpiar profundamente la piel y eliminar las espinillas utilizando aceites naturales. El aceite disuelve el sebo solidificado y atrapado en los poros de la piel, que luego podrás retirar con facilidad. Para hacer esta mascarilla, primero debes humedecer tu piel con agua tibia y luego aplica directamente aceite mineral (aceite de bebé, si no eres alérgica a las fragancias). Puedes mezclar con aceite de almendras o jojoba para piel seca, o aceite de cáñamo para pieles grasas. Deja reposar cinco minutos y luego masajea durante dos o tres minutos. Retira con una toalla húmeda en agua tibia.

PARA EXFOLIAR:

  • Mascarilla de fresas: las fresas son fuente natural de ácido salicílico. Tritura tres fresas medianas y mezcla con una cucharadita de yogur natural. Coloca sobre el rostro, deja reposar de 15 a 20 minutos y retira con agua tibia y una toalla suave.