Vigorexia: obsesión por un cuerpo musculoso

Si tus hijos tienen una obsesión por tener un cuerpo musculoso, cuidado, pueden sufrir de Vigorexia.

El comportamiento de un hijo adolescente puede darle a sus padres datos acerca de un problema que si no se trata a tiempo se volverá grave. La Virogexia es un trastorno de la propia percepción de la imagen de los jóvenes, que comienzan a obsesionarse por una musculatura más vistosa cada vez.

Para ello, suelen pasar horas en el gimnasio para conseguir un cuerpo musculoso, además de ingerir alimentos ricos en proteínas o incluso recurrir a suplementos para aumentar el volumen muscular lo antes posible. Esta enfermedad suele darse especialmente en los varones adolescentes, ellos padecen una obsesión por un cuerpo musculoso.

Otro síntoma característico de la Vigorexia consiste en mirarse en el espejo casi constantemente. Debido a la distorsión de la imagen propia, los vigoréxicos se ven delgados en extremo y sin forma en su cuerpo. La Vigorexia ocurre casi al contrario de quienes padecen anorexia o bulimia, que solo se perciben con exceso de peso, aunque estén en los huesos a ojos de los demás.

Teniendo en cuenta la importancia superlativa que los adolescentes otorgan a su aspecto físico, nunca está de más que sus padres estén atentos a los cambios de comportamientos de sus hijos. Si detectas una obsesión por un cuerpo musculoso, cuidado.